lunes, 14 de febrero de 2011

Producción enzimática de isobuteno: Un nuevo avance en biocombustibles.

En la Universidad Etatal de Iowa (Iowa State University), el profesor Thomas Bobík y su alumno de doctorado David Gogerty, han desarrollado un proceso para la síntesis enzimática de isobuteno. Los investigadores han identificado una nueva enzima capaz de sintetizar este combustible que tradicionalmente es obtenido desde la industria petroquímica.
Esta enzima, podría tener un gran impacto sobre la industria de biocombustibles, dado que permite convertir la glucosa en isobuteno. Los investigadores han señalado que la enzima se encuentra naturalmente en aproximadamente la mitad de todos los organismos en el mundo. El profesor Bobík, ha señalado que mientras la solicitud de patente se encuentre en proceso, no revelará la enzima específica ni su origen.
El isobuteno es un gas utilizado en la producción de productos químicos y en la fabricación de aditivos para combustibles, adhesivos, plásticos y caucho sintético. Además, se puede convertir químicamente en isooctano. El isooctano puede ser empleado como aditivo en la gasolina para disminuir el golpe de motor y otros problemas, reemplazando el metil tert-butil éter (MBTE), que es dañino para el ambiente. En la actualidad, isooctano es producido a partir de productos derivados del petróleo.
El uso este proceso para producir isobuteno, podría tener beneficios ambientales y económicos para industria de los biocombustibles. Hoy en día, uno de los mayores costos en la producción del bioetanol es el costo de separar el etanol del desde el caldo de fermentación en el que se producido. El isobuteno es un gas, por lo que su separación desde el medio de reacción es mal fácil y eficaz.
Sin embargo, uno de los inconvenientes del proceso para la síntesis enzimática de isobuteno es su baja productividad. De acuerdo con el profesor Bobík, la actividad de la enzima es demasiado baja para su aplicación a nivel industrial por lo que están empleando técnicas de evolución dirigida de enzimas para mejorar la actividad de esta enzima y llegar a hacer el proceso comercialmente viable. El profesor Bobík señala, que se está avanzando rápidamente y tal vez, dentro de los 10 años el proceso se encuentre disponible industrialmente.